Por Alejo
No puedo apartar a la rubia de mis pensamientos, puedo asegurar que esa mujer me hechizó, realmente la rodeaba un halo mágico y misterioso que me atraía como un demonio.
Revisé la facturación y le pedí a mi secretaria que le pregunte si le había llegado todo como correspondía.
Mi secretaria me miró asombrada, jamás me ocupaba de las ventas y menos de un comprador chico, ni siquiera de los grandes mayoristas.
Ella me había impactado de tal manera que solo pensaba en probar su boca…y to