Alejandro
Tenía una reunión con mi padre y los inversores de Vallesco. Estaba programada para las 7 a.m., dentro de aproximadamente cuatro horas, y tenía mucho que preparar antes de la reunión.
Con mi boca todavía sobre sus pechos, tomé la ropa de Catalina del mostrador y la levanté, llevándola a su habitación sin apartar mi boca ni sacar mis dedos de ella.
–Ahhh– gimió, ya temblando. Sus piernas se sacudían mientras presionaba su cuerpo más fuerte contra el mío. –Estoy cercaeeeeee–
En el momen