Alejandro tomó un profundo respiro, mirando su expresión en el espejo por última vez antes de tomar su maletín y salir de la habitación.
Aunque odiara admitirlo, la noche anterior con Catalina había sido necesaria.
No tuvieron sexo, pero sus cuerpos se comunicaron de una manera que iba más allá. Literalmente podían sentir cada parte del otro.
Su mirada inocente, sus respiraciones suaves y esos pequeños gemidos hicieron cosas que él no podía explicar.
Una sonrisa apareció en sus labios al record