"Un consejo de mujer a mujer.
Luna cerró sus ojos y pudo sentir como la brisa choca con su rostro, fue algo que le encanto.
—¿Tienes mucho tiempo comprometida con el señor Santoro? — Alana estaba intrigada, sabe del hombre y escuchó que era un témpano de hielo, ninguna mujer lo había podido conquistar y menos para conseguir una sortija, pero, aunque miro en repetidas veces la mano de la joven, no encontró ninguna en ella.
—Apenas me lo propuso, fue algo muy emocionante— Luna se sonrojo, sabe cuánto está mintiendo.
Alana