Paul Santoro. Un corazón partido en dos.
Paul Santoro siempre había sido un hombre fuerte, decidido, casi duro de entender para quienes no conocían lo que realmente había detrás de su apellido. En el mundo empresarial lo respetaban, no solo por su inteligencia, sino por su ambición. Había escalado tan rápido que muchos todavía se preguntaban cómo lo consiguió. Pero lo que nadie sabía, o al menos nadie imaginaba, era que ese mismo hombre, temido y admirado, estaba roto por dentro. Su mundo, ese que había construido con tanto esmero,