Con su mente perdida en sus pensamientos, Luna cerró sus ojos mientras deja que Paul la abrace y acaricie su mejilla, un abrazo y una unión que los estaba acercando más.
—Disculpa, no pensé que un simple anillo te pudiese afectar tanto— Paul sintió por primera vez el dolor de otra persona en carne propia, le lastimó hasta el alma ver la mirada perdida de su compañera en esta aventura.
—No es un simple anillo— ella saco su mano de la manta con la que él hombre la cubrió, observó como el diamante