Capítulo 66: El maldito la echó.
Margot se quedó inmóvil frente a las cunas, luego de dejar acostados y dormidos a sus mellizos.
El cielo seguía gris detrás del vidrio empañado.
—Piensa… —murmuró para sí misma—. Respira.
Se volvió hacia doña Roxanne, que alisaba con dos dedos la sábana de Charlie.
—Mamá, llévale tú la invitación a Madeleine. Y… persuádela para que venga a la fiesta.
La señora arqueó una ceja.
—¿Qué fiesta?
—La de presentación —respondió Margot, levantando un poco el mentón—. Tenías razón: lo mejor es