Capítulo 30: Tinta descolorida
El hombre despertó con el sonido de la lluvia contra la ventana y la calidez de su cuerpo acurrucado a su lado. La cabaña era pequeña, escondida en lo profundo del bosque, donde el mundo parecía lejano. Giró la cabeza, observándola dormir. Su cabello oscuro se extendía sobre la almohada, una mano descansaba sobre su pecho como si necesitara sentir su latido incluso en sueños. Le apartó un mechón del rostro con delicadeza, como si temiera que se rompiera si la pres