—Es por eso que te traje a la niña, sé que querías más hijos. —Se sienta a su lado y la abraza—. Si aún la quieres, puedo pedírsela a Racdon, soy el rey, no puede objetar por eso.
—¡Escuchate Black! —Lo ve como si estuviera loco—. Es una bebé, no un producto.
—Alondra, por favor… —suplica para que ya no insista en esta discusión.
—No se cuando te volviste como tú padre, un asesino solo para complacer caprichos. —Alondra lo desaprueba con la mirada.
—Lo hice por ti amor. —Toma su mano y ella tir