capitulo 21: Odio y dolor profundo.
Verlos a ambos frente a frente era ver dos guerreros implacables enfrentados, envueltos en una atmósfera pesada, oscura y fría, lo que parecia ocasionar a su alrrededor una explosión de pequeñas partículas de fuego que inundaban el ambiente y que parecía ser el inicio de un gran incendio de odio, resentimiento y dolor, profundo dolor.
En la mirada de aquel anciano solo había una cosa, odio profundo, desde lo más recondido de sus entrañas, como si frente a él no estuviese su hijo, sino el más