Mundo ficciónIniciar sesiónNOAH
Después de largos minutos a la carrera para desfogarse, la manada de Montigraus había empezado a dispersarse y por fin podía tener unos momentos a solas con su única.
«Amara hacer un gran trabajo esta noche», comenta el lobo interior con agrado y bufando por el esfuerzo de seguir a su elegida.
Nina era rápida como el mismísimo demonio y la verdad es que le tenía un poco ahogado.
«Por supuesto, camarada. Es una Santiago», le recuerda el omega sin dejar de o







