Mundo ficciónIniciar sesiónNINA
(La mañana siguiente)
La beta de Montigraus abre los ojos despacio empezando así a despertar de su sueño. Casi sin advertirlo, un suspiro traicionero escapa de sus labios mientras perezosamente se remueve en la cama y es entonces cuando las siente, las numerosas mordidas de Noah que decoraban ahora todo su cuerpo y que la marcaban legítimamente como reclamada.
Un calor curioso acude a su estómago y sus mejillas se colorean sin ella







