Mundo ficciónIniciar sesiónNOAH
El omega termina de saborear la exquisita sangre de su compañera de vida, y aún abrazándola fuerte para no perder ni su calor ni su aroma, retira sus dientes par lamer la segunda mordedura de la noche y disminuir la molestia.
Se toma todo el tiempo del mundo en pasar por la herida mientras aprovecha también para besar su cuello y acariciar sus muslos. Por fin su cuerpo volvía a la anhelada quietud, al sosiego y al descanso. La aflicción y el apremio que llevaban marcando
A partir de aquí ya voy a colgar de forma consecutiva todo el resto de la novela. ¡Feliz lectura!^^







