CAPÍTULO DOS
PUNTO DE VISTA DE AMY
Entré al baño, aún nerviosa, mientras seguía repitiendo las palabras de Reece en mi cabeza.
"Si necesitas ayuda..."
Su oferta, nada inocente, me atormentaba mientras me desvestía y subía la temperatura del agua.
¡Chica! ¡Compórtate!
Has empapado sus azulejos y ahora estás empapada.
El calor del agua en mi piel, contrastando con el frío, logró, de alguna manera, aumentar mi excitación.
Recordé el día en que pasé horas espiando a Reece por la ventana mientras co