Capítulo 5
Punto de vista de Selene
Se me erizó el vello al oír su voz, que me heló la sangre.
Su gemido varonil seguía resonando en mi cabeza.
Aguanté el altavoz con las manos de inmediato y me giré para mirar a Vee, quien me miró con expresión interrogante.
Corrí al baño y cerré la puerta con llave, con el corazón latiendo a mil por hora.
—¿Qué tiene que ver eso conmigo, Damian? —susurré por teléfono, temiendo que Vee me oyera.
—¿Cómo es posible que no entiendas que no estoy dispuesto a dejar