Sí, se dijo a sí mismo, él era un hombre maravilloso. Ahí estaba, tumbado en la oscuridad pensando como demonios habia llegado a esta situacion, miro de reojo y vio que Amelia estaba muy comoda en la posicion el a que se encontraban mientras que el se sentia como si estuviera a punto de explotar, necesitaba una ducha rapida. Suspiro, se merecia lo que le estaba pasando nadie le habia puestoun arma en la cabeza, si sus hermanos se enteraban de que por primera vez estaba con una muejer en sus bra