Vincen se relajó en su sillón y sonrió.
-Me alegro de oírlo. Eso me ahorra la molestia de tener que desempolvar el arma que tengo en el estudio.
-No hace falta señor, le aseguro que no hace falta,-lo calmó Ryan tragando.
-No te burles del chico, Vincen, ya ves cómo la quiere. ¿Y cuándo queréis casaros? Espero que esta vez no os fuguéis. Ya bastante tengo con que Rosa se casara sin estar nosotros presentes, al menos queremos estar en la boda de ustedes dos.
-Por su aspecto yo diría que quiere ca