Ryan se volvió y vio el parpadeo de luz de su teléfono, no cococia el funcionamiento pero sabia que la insistencia no era buena. La frustracion se apodero de el, en otro momento tal vez ubiese tirado de sus cabellos perfectamente peinados.
-Fantástico, sencillamente fantástico -descolgó el teléfono y miró a Amelia-. Aún no sé cómo funcionan los teléfonos aquí. ¿Cómo se pone un anuncio para toda la empresa?
-¿Qué vas a decir?
-¿Tú qué crees?
-Por favor, no lo hagas -dijo acercándose a su mes