LYNETTE
Una broma del destino, eso es lo primero en lo que pienso cuando las palabras de Brentt toman sentido, y es que al principio me cuesta trabajo procesar todo lo que ha pasado, en especial porque no entiendo qué es lo que pasa, rápidamente me alejo de él, como si su tacto me quemara.
—Tienes que estar bromeando —mi voz tiende de un hilo.
—No —frunce el ceño, al parecer no es la respuesta que esperaba—. Nos vamos a casar, de ese modo, podré dar con la persona que ha estado infiltrando in