LYNETTE
Subo a mi habitación, me tumbo sobre la cama y me hago un ovillo, lo mejor que sé hacer en estos momentos, sin lugar a dudas, dejo que las lágrimas se derramen, tengo a mis hijos, sí, pero me siento encerrada en bucle de mentiras y engaños del que no estoy segura de que vaya a poder salir, mi móvil comienza a sonar, es el número de Zair, no lo hace en el mejor momento y se me ha olvidado bloquearlo.
Es tanta la insistencia que termino por contestarle, aún le odio por lo que hizo con Ma