LYNETTE
Todo el mundo me da vueltas, no puedo creer que sea Zair a quien estoy viendo vestido de policía, le sostengo la mirada únicamente porque necesito saber que esto es real y no un producto de mi imaginación. No lo es, Brentt chasquea los dedos y enseguida vienen varios hombres que lo ayudan a levantar.
—¿Acaso no eres el maldito doctor que atendió a mi mujer? —le pregunta Brentt.
El que me llame como su mujer frente a todos, incluso frente a su propio padre, hace que nazca en mi pecho u