LYNETTE
Me quedo callada, se supone que mi misión era secreta, se trataba de algo ultrasecreto del que solo sabía el coronel y por supuesto Zair, el coronel no lo haría, él primero prefiere morir que antes caer en las manos de la mafia, y si lo hiciera, solo no hablaría, no importa cuál sea la tortura, nadie sería capaz de sacarle información que implique a algún miembro de su equipo o de la unidad que él lidera. Por lo que la única opción factible que queda, es que Zair le haya contado todo, i