LYNETTE
Me rompo por dentro cuando mis hijos se aferran a mí de un modo como si fuera su único salvavidas, me siento tan confundida, pero no lo demuestro, no cuando Brentt nos está observando con detenimiento.
—Mami —dice Mael—. Por fin has vuelto, papá nos dijo que habías estado de viaje todo este tiempo.
—¡Sí! —lo secunda su hermano, Malek—. ¡Dijo que cuando regresaras ahora si te ibas a quedar con nosotros toda la vida!
—Hemos recibido cada año los regalos que nos has enviado y te extraña