LYNETTE
El miedo no me paraliza, el miedo a que me hagan daño no es lo que me ha alimentado todo este tiempo para lograr llegar hasta donde estoy, sino, el miedo de que Brentt me quite a Rina como me quitó a Mael y a Malek, mis bebés. Y eso es lo que me congela por una fracción de segundo, como comprobé cuando estábamos en la camioneta, ella se da cuenta de todo y suelta una risotada mientras tira de manera dramática al suelo, el pasamontañas que me cubría el rostro.
—Vamos, joder, ¿por qué no