LYNETTE
Me levanté temprano, la puerta seguía abierta, lo que significa que sigo siendo una prisionera, después de llorar anoche y de pensar las cosas, me doy cuenta de que nada ha cambiado, la mala suerte me sigue a donde sea, incluso ahora, Brentt se niega a hablar conmigo, no me miró cuando todo sucedió.
Era como si solo estuviera frente a los fantasmas de su pasado, mismos que lo atormentan. Por lo que me doy una ducha de agua caliente con la esperanza de que todo vuelva a la normalidad. L