Mundo ficciónIniciar sesiónLeticia esperó a que Rayan desapareciera por el otro lado de la esquina. Se sintió rara ahora que estaba nuevamente sola. El buen humor que había tenido desde ayer en la noche en que fue, de alguna forma, salvada se desvaneció, sobre todo cuando se giró en dirección a donde estaba su casa. La batalla de todos los días comenzaba.
Levantó el borde del pullover que tenía puesto. Era de Rayan, le quedaba inmenso, pero se sentía mejor que cualquiera de sus ropas. Era como si de alguna forma







