Los oídos de Leticia pitaban, su mirada era difusa y por más que forzaba su cuerpo a moverse no podía. Pero de algo estaba consciente. Estaba viva. Podía asegurar que había escuchado disparos pero entonces… qué había ocurrido.
Su corazón latió de forma dolorosa.
-Rayan- jadeó entre sus labios resecos.
-Estoy aquí- la voz familiar que sintió cerca hizo que sus ojos se abrieran- Estoy aquí Leticia.
Su cuerpo fue tomado con suavidad algo torpe y lentamente Rayan la recargó contra su pecho. El olor