Mundo ficciónIniciar sesiónCastigo no era una palabra que fuera de la mano con Leticia. Había recibido pocos en su vida ya que mantenía una compostura adecuada y estricta en la casa, pero aún así, a quién le gustaban los castigos. A nadie, y menos a ella, así que en cuanto Rayan le dijo que se mantuviera quieta en el lugar y fuera a cerciorarse de cómo estaba los demás de la pandilla, ella le dio una última ojeada y despidió a Gavel con un movimiento de la mano antes de darse a la fuga.
Si el alfa hubiera utili







