Mundo ficciónIniciar sesiónLa vena en la sien de Leticia palpitó. Lo que le faltaba oír. Aquellos imbéciles ya le estaban poniendo apodo y no llevaba ¿Cuántos días? Ni siquiera llegaba a eso junto a ellos. Tuvo que cerrar los ojos un momento para no soltar una palabrota, debía mantener su genio bajo control, no podría luchar con todos ellos a la vez y al final ahora ellos serían su manada. Todo estaba funcionando medianamente bien hasta sentir un brazo que pasaba por encima de sus hombros. Eso ya era un problema.







