Cassandra salió del baño tras lavarse los dientes y atender otro asunto encontrando a Gavel ya acostado en la cama... pero boca abajo con el rostro escondido en la almohada y solo un pantalón ligero de algodón que casi rayaba a la altura de las nalgas. La mujer alzó la ceja un poco divertida vacilando la erótica curva que se creaba entre la espalda y esa parte de la anatomía.
Además, se podía hasta imaginar el puchero que tenía el alfa en su rostro tras decirle que no usarían lo que había compr