-Ah- Leticia jadeó contra la puerta del baño apretándose el vientre bajo. Sus ojos estaban cerrados y el ceño fruncido, debajo de ella había un charco cristalino que salía de su interior y al que estaba maldiciendo, y eso que no quería mencionar las palpitaciones en su sexo que tenía junto a las feromonas que inundaban el baño.
De cierta forma quería que Rayan estuviese con ella, pero agradecía que realmente se hubiera ido, porque entonces... como le explicaba todo esto. Estaba en medio de un c