Lo más adecuado en ese momento era que Leticia fuera vista por un doctor. Era lo que pensaba Rayan a primera hora de la mañana, con la luz del amanecer iluminando toda la cocina donde preparaba algo ligero para que la chica que dormía en su cama desayunara. Él no había podido pegar ojo cuidándola todo el tiempo y con la preocupación golpeando su pecho.
Leticia no se había movido en toda la noche, su cuerpo había estado caliente mas no jadeaba y no se quejó más del dolor en su vientre bajo. Reza