CAPÍTULO 28. El final de un final feliz
Una de las mejores cosas del mundo para Stefano Di Sávallo era su familia, pero definitivamente no permitió que Kiryan tuviera esa "espartana" que tanto quería.
Y aquella familia de tres que había nacido en el ático cada vez se hacía tan suya como esa en la que había nacido. A la gente podía parecerle extraño, pero vivir con Bells y Kiryan se le había hecho más natural de lo que él mismo había esperado. Ella tenía un carácter suave y amable, siempre había sido así, y el Kodiak además de eso era