Mi ya amado esposo y yo subimos a la limusina, para ir al restaurante donde se iba a celebrar la comida, todo eran felicitaciones, sonrisas y regalos, hasta que por un momento en una esquina escondido me pareció ver a Devon, pero cuando volví a mirar ya no lo vi, asi que no le di más importancia. Cortamos la tarta y seguidamente abrimos el baile nupcial, seguidos poco después por los invitados. Gire mi cabeza para ver donde estaba mi nana, cuando de pronto le vi dos puntos rojos en su cuello,