Muy temprano al día siguiente, me levanté de la cama, me vestí fijándome cuando abrí la puerta del dormitorio, que no hubiera nadie por la casa, me fui hasta la entrada dándome cuenta de que no había cerrojo puesto y que la alarma estaba apagada. Abrí despacio la puerta y salí fuera, viendo al chofer limpiando la limusina, Me acerque hasta donde él estaba mirándome el chofer mientras me sonreía
— ¿Me puedes sacar de aquí, por favor? — pregunte
— ¿Está dispuesta a pagar lo que le pida? — me pre