Adrian junto a dos de las invitadas de la ceremonia, se acercaron a donde estaba aparcado el vehículo para ayudarme a bajar de la limusina, para que yo tuviera algo de agilidad.ya que el vestido de novia, me impedía ciertos movimientos
— ¿Nerviosa cielo? — me dijo Adrian
— Un poco no te voy a mentir — respondí
— Ya ha llegado el dia preciosa, dentro de unos momentos seras mia solamente, serás la nueva señora Wilson — me dijo, sin apartar sus brazos de mi cintura
Adrian estaba guapísimo, había