CAPÍTULO 19. Una solución para un problema
CAPÍTULO 19. Una solución para un problema
Una bomba cayendo en medio de aquella mesa hubiera impactado menos, hubiera espantado menos, hubiera herido menos. Y como fuera un detonador, aquello llevó las lágrimas de Naiara al borde de sus ojos en un microsegundo. Bajó la mirada en ese mismo instante, mientras el silencio se extendía en aquella mesa.
Casi nadie sabía si lo que Samuel acababa de decir era verdad o no, pero Naiara sentía que el corazón le retumbaba en los oídos. Había creído que t