CAPÍTULO 17. Unas miradas asesinas
CAPÍTULO 17. Unas miradas asesinas
La feria regional de los bomberos forestales, organizada por supuesto por el ayuntamiento del pueblo, para recaudar fondos, donaciones y todo tipo de ayuda posible.
El señor Almeida, capitán de la estación, le ponía mucho empeño a aquellas ferias porque era un acumulador compulsivo para casos de desastre, y solo se sentía tranquilo cuando tenía los almacenes llenos de todo lo que se pudiera necesitar. Así que todo el pueblo y los de los alrededores se organiza