CAPÍTULO 135. Un espacio para el deseo
CAPÍTULO 135. Un espacio para el deseo
Samuel no se detuvo a preguntar qué era lo que el señor Baker padre tenía que lo hacía sentir tan seguro, pero no se detuvo a preguntarlo porque su prioridad era cuidar de su esposa y de su hijo, y la de aquel abuelo asegurarse de que su nieto estuviera a salvo. Así que antes de que la sesión del juicio se reanudara, vio al señor Baker y su esposa acercarse al banquillo de los acusados y hablar con su hijo en un susurro antes de salir de la sala, dejándolo