CAPÍTULO 103. Un presentimiento
CAPÍTULO 103. Un presentimiento
Samuel sentía que el pecho le latía con demasiada fuerza. Terminar de hablar con el señor González fue cuestión de pocos minutos, pero si era honesto la verdad era que no tenía ni la más mínima idea de qué debía hacer en aquel momento.
Ahora sabía la verdad, ahora sabía el motivo de la obsesión de su padre con El Mirador, pero ¿cuáles eran sus opciones?
—No sé si me asusta o no que estés tan callado —murmuró Sergio mientras conducía todo el camino de regreso.
—Es