Acababa de ver a Sabine hacía tan solo unos días, cuando llevó el resultado de paternidad a mi casa, pero aún así me supo amargo el reencuentro. Y me supo más amargo que Dominic la dejara quedarse en esa reunión familiar, sentada a su lado. Tanto Adam como yo supimos que algo en aquella relación había cambiado: Dominic Baker la había vuelto a aceptar; la quería de nuevo.
Durante una hora permanecí sentada en una mesa alargada, entre mi esposo y Miranda, oyendo temas financieros que realmente no