—"Preciosas flores esparcidas por toda la entrada, de la casa. Su madre la miró y también sonrió. Sé adónde quieres llegar, pero deja a mi nieta en paz; ella aún es muy pequeña e inocente, todavía no sabe lo que hace". Alicia abrazó la espalda de su madre, que estaba a su lado, y volvió a sonreír.
Su madre se sorprendió con el abrazo tan repentino. "¿Qué pasa, hija? ¿Sucede algo?"
"No, madre, simplemente estoy muy feliz y agradecida de tenerte a ti y a mi padre conmigo. También quiero pedirte d