CAPÍTULO 036
Después trazó un camino de besos hasta llegar a su vientre, provocando pequeños escalofríos en ella. Cuando finalmente alcanzó su destino, el pantalón de pijama desapareció en un instante, al igual que sus bragas. Yudith se tapó la cara por la vergüenza que sintió cuando Max separó sus piernas, obteniendo una grandiosa vista de su intimidad. Pero ya era demasiado tarde para volver atrás. Su cuerpo ardía de deseo, ansioso por sentir placer.
Los labios de Max rozaron su piel, explora