Pasamos una maravillosa semana en Las Vegas, David me enseñó los casinos, la ermita donde se casaban las parejas, los restaurantes, toda aquella ciudad era impresionante. De regreso al aeropuerto, me di cuenta de que varios hombres nos esperaban en una pista asfaltada, dejándome algo sorprendida porque aunque estabamos en el aeropuerto, no vi el jet de David, si no que estaba a punto de aterrizar un helicóptero, Cuando cesaron las hélices, un hombre vestido con un traje de piloto bajó de él, ac