Capítulo 67.
En la oficina de Alfa Marek.
Gunnar siente que el aire se vuelve poco a poco más cálido, como si estuviera envolviéndolo en una sensación de ahogo permanente.
Su espalda comienza a humedecerse ante el sudor de los nervios.
Cuando finalmente explica.
— Ella escapó— con la voz firme y decidida.
Gunnar desvía la mirada evadiendo ver a su alfa con mentira tan grande.
Marek abre los ojos, impactado, incluso sorprendido.
—¿Qué? ¿Qué dijiste? Gunnar, eres uno de los guerreros más ágiles de la manada.