Capítulo 184.
Malía está en la habitación de su hermano, cambiando su vestido, lavando su rostro.
Su cuerpo está siempre alerta…
Y eso le grita que debe mantenerse alerta…
Mantenerse siempre despierta.
Y la puerta de su habitación se abre.
Ella se gira, acomodando su vestido de forma constante.
—Hermano, no creo…
Ella se detiene.
Contiene el aliento.
Frente a ella, se encuentra un hombre fuerte, poderoso.
El aura de su linaje fuerte y antiguo llena la habitación sobre todo, de desprecio, inunda sus fosas n