Capítulo 181.
En medio del calabozo el alfa siente a cada uno de los prisioneros que eran sus compañeros leales.
Marek jala una y otra y otra vez las esposas.
El dolor parece atravesarlo completamente, como rayos que queman cada uno de sus nervios.
— ¡Aaggghh!— Jadea él.
— Debes estar tranquilo— dice Gus desde la profundidad del calabozo.
— ¿No te das cuenta? Tengo que salvarla. Tengo que rescatarla.
Marek mueve la cabeza el sudor se colaba a sus ojos ardiendo como el demonio.
— Esos desgraciados vinieron y