Capítulo 147.
El prisionero camina un poco más y deja que pase el tiempo.
— Mira, no tiene caso que yo te explique, no tiene caso que te diga, solamente nos fuimos de manada en manada tratando de conseguir lo que pudiéramos robando lo que necesitáramos en el momento.
—¿Asesinaste a más licántropos? ¿Cuántas muertes vienes arrastrando con tu conciencia? — Cuestiona.
— Malía son incontables.
— Entonces tú podrías decir que ella miente que yo no la secuestré ni la dañe para…
La carcajada de Kairo la interrump