Capítulo 148.
A las afueras del bosque, en los territorios de la manada.
Arkan y Jaxon están recorriendo punto por punto para recoger cada una de las trampas colocadas e identificadas en el área salvaje.
— Creo que esta es la última— dice Jaxon, caminando con delicadeza para no activar ninguna trampa.
— Por supuesto—dice el pelirrojo.
Cada paso hace un ruido sutil de cristal pegando entre sí.
Las trampas eran refugios para los guardias de turno.
— Malditos bastardos si por mí fuera los colgaba de los hue…—