Capítulo 139.
En una de las salas de reuniones, el rey camina de un lado a otro.
El ambiente a media luz, refleja la intensidad de sus sentimientos.
“Tengo que cambiar absolutamente todos mis planes” piensa al mismo tiempo que tose y con una servilleta de tela, limpia su boca de un poco de sangre que comienza a correr caliente y reveladora a quien quisiera ver.
En ese momento saca una de sus zarpas y se corta un poco la muñeca para disfrazar el olor a hierro que inunda el lugar.
— Nadie debe saber que estoy